El comienzo

Mi conexión con las plantas y la naturaleza comenzó mucho antes de que existiera Garrotxa Orgánica.

Nací en Surinam, donde muchos de mis recuerdos de infancia están arraigados en la naturaleza. Solíamos pasar tiempo fuera de la ciudad, en lugares como Cola Kreek y Zanderij, nadando en los arroyos, rodeados de bosque, y dormiéndonos con los sonidos de la selva por la noche. Esas primeras experiencias crearon una profunda conexión con el mundo natural.

A lo largo de los años, la vida me llevó a diferentes lugares, incluyendo los Países Bajos y Catar. Durante mi estancia en Catar, estudié Ayurveda y desarrollé un mayor interés por las plantas, las hierbas y las preparaciones naturales. También me formé como asesora en nutrición natural.

Las plantas se fueron integrando poco a poco en mi vida diaria: experimenté con bebidas herbales, infusiones y cremas naturales, originalmente elaboradas para mí y mi familia. Incluso hoy, mi hijo sigue usando las cremas para el cabello que empecé a preparar hace años.

Descubriendo La Garrotxa

Por casualidad descubrimos un trozo de tierra en La Garrotxa, una región volcánica del norte de Cataluña conocida por sus suelos fértiles y su extraordinaria biodiversidad.

Durante la época de la COVID-19, nos encontramos viviendo en La Garriga, donde la Garrotxa Orgánica realmente empezó a tomar forma. Empecé a preparar pequeñas cantidades de infusiones y a compartirlas con los comercios locales. La respuesta fue increíblemente alentadora y me hizo darme cuenta de que este pequeño proyecto podía crecer y convertirse en algo más.

Cultivo ecológico de la Garrotxa

Hoy Organic Garrotxa sigue creciendo como un proyecto botánico enraizado en la tierra.

Cultivamos nuestras plantas en nuestras tierras de La Garrotxa, y actualmente vivimos y organizamos la distribución desde Malla. El año pasado construimos un pequeño espacio de producción en el terreno donde pronto comenzaremos a producir nuestros preparados con mayor intensidad.

La visión es expandir lentamente nuestro trabajo botánico: creando infusiones, extractos, tinturas, cremas naturales, aceites esenciales y sales botánicas, todos preparados en pequeños lotes y con respeto por las plantas y el paisaje.

Pensando en el futuro

La Garrotxa ecológica sigue evolucionando.

Más allá de las preparaciones botánicas, esperamos crear un espacio donde las personas puedan reconectar con las plantas y la naturaleza a través de pequeños talleres y retiros en La Garrotxa.

El proyecto continúa creciendo temporada tras temporada, guiado por la curiosidad, las plantas y la tierra que las sustenta.